Son todas aquellas alteraciones relacionadas con eventos traumáticos directos. Estas alteraciones incluyen fracturas, esguinces, tendinitis, luxaciones, desgarros, rupturas tendinosas, etc, que primero requieren un abordaje médico para valorar el daño, la inflamación y determinar procedimientos de inmovilización, cirugías u otros, por un tiempo correcto y preciso. Inmediatamente después deben ser evaluados y trabajados en rehabilitación para recuperar la independencia mecánica y funcional que dicho evento restringe y altera.

