El problema de la respiración bucal tienen mucha relación con lo descrito en las alteraciones del sistema estomatognático, pero también se relaciona a otro tipo de tensiones a nivel de pectorales, músculos de la respiración, como el diafragma por ejemplo y otros de la caja torácica, que, al no ser resueltos nos hacen respirar por la boca, perdiendo la termorregulación que ejerce el patrón nasal normal, exponiéndonos a irritaciones constantes a nivel de garganta, resfríos frecuentes, problemas de lenguaje y alteraciones de sistema nervioso autónomo por hiperventilaciones y diferentes alteraciones de los patrones respiratorios correctos, además de afectar los procesos de atención y concentración en la escuela o el trabajo por el gasto energético contante esto genera.

